Puentes existe en el espacio entre disciplinas. Entre el código y el cuerpo. Entre la pantalla y la calle. Entre el arte y la herramienta.
No creemos en la tecnología como fin. La tecnología es una metáfora, un material, una pregunta. Lo que nos interesa es lo que revela cuando se aplica con intención.
Trabajamos en la intersección del arte interactivo, la comunicación multimedia y el pensamiento crítico. Nuestra práctica es experimental y nuestro contexto es local.
Creemos que las comunidades merecen acceso a herramientas que amplíen su imaginación colectiva. No solo consumir tecnología: habitarla, modificarla, cuestionarla.
Puentes no es una plataforma. Es una postura. Una forma de preguntar qué conectamos, cómo, y para qué.
El nombre no es metafórico. Es literal. Construimos puentes: entre personas, entre saberes, entre lo que existe y lo que puede existir.